Historia de Karina Arana

  • Huánuco
  • Área: Protección

Por una justicia con sensibilidad para víctimas de violencia

En su rol como asistente legal en la Fiscalía Provincial de la provincia de Leoncio Prado en Huánuco, Karina Arana se encarga de atender gran cantidad de casos de violencia sexual. Los talleres de Paz y Esperanza y Save the Children le han permitido aprender, junto con pares de su misma región, acerca de formas para evitar la revictimización durante las etapas de investigación y juicios.

Cada día veo estos temas de violencia y violación sexual”, comenta Karina. En la justicia peruana, los procesos son lentos, incluso puede tomar dos años desde que se hace una denuncia hasta lograr una condena efectiva. “A veces los padres se cansan de hacer los trámites y abandonan el caso”. 

Aún con todo esto, Karina trabaja duro por darle la atención necesaria a los casos de violencia. “Hemos conseguido buenas sentencias, sentencias de cadena perpetua para violadores de menores. Queremos que se haga justicia”, explica.

Aprendiendo con colegas

Durante el 2017, Karina tuvo la oportunidad de participar en un taller sobre atención a casos de violación sexual. “Una colega me pasó la voz y nos inscribimos por la página de Internet”. En el taller aprendió sobre la empatía hacia la situación de la víctima y los métodos de captación de víctimas en diversas localidades. “Por ejemplo, en Lima se ve que captan por Facebook, pero acá (en Huánuco) no, y es bueno tener ese tipo de conocimientos, para nosotros también ver qué se puede hacer, si sucede algo así”, explica.

Así mismo recalca que este no fue solo un espacio de aprendizaje de conocimientos, sino una oportunidad de conocer a fiscales de otros distritos. “Fue interesante conocer las experiencias de otros sitios, otros distritos fiscales porque en cada uno la problemática es diferente”, subraya.

Un aspecto muy común en el proceso de investigación es la revictimización de la persona agredida. Gracias a los talleres que promovieron Save the Children y la asociación Paz y Esperanza, Karina pudo reflexionar al respecto y profundizar sobre los mejores métodos para recoger las declaraciones de las víctimas.

¿Crees que va a ser justo para la víctima volver a llevarla a juicio y que vuelva a declarar después que ya ha declarado? Hacemos prueba anticipada, tomamos la declaración de la víctima para que no vaya a juicio y no tenga que ver a su victimario. Ella entra a una sala sola con la psicóloga, los demás están afuera y la víctima no los puede ver ni oír, entonces se siente en más confianza”.

Identificación de retos y barreras

La gran experiencia de Karina hace que reflexione sobre lo mucho que se puede mejorar, sabiendo que su distrito enfrenta verdaderas necesidades materiales. Una de las que le genera mayor frustración es que en la ciudad de Tingo María no se cuente con un lugar donde se albergue a las víctimas de violación sexual. “¿Qué pasa cuando esta menor ha sido víctima de violación sexual en su casa? La mamá muchas veces ha tomado conocimiento y no ha denunciado”. Karina menciona que no se le puede dar el mismo tratamiento que se da a otros menores en situación de vulnerabilidad, “lo único que queda es mandar a las víctimas al INABIF, pero eso no es lo que corresponde, porque requieren una atención especial”.

Pese a las preocupaciones, Karina tiene esperanza en que, poco a poco, instituciones aliadas como el Centro de Emergencia Mujer (CEM), contarán con el personal suficiente para darle apoyo personalizado a cada víctima. De esta forma, el proceso legal sería menos doloroso. “Muchas veces por la sobrecarga tampoco se le da la debida atención a la víctima, se le dice ‘ve tú nomás a preguntar’ o ‘ve tú nomás a tu declaración’”. Es tiempo de trabajar para que la víctima se sienta protegida en todo momento. Para ello, es necesario contar con una serie de recursos.

Tenemos que sensibilizarnos más con esos temas, ¿no? Darles más atención, importancia y celeridad.

Sobre la intervención:

El proyecto “Eliminando la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes en la región Huánuco” ha sido implementado por Save the Children y la asociación Paz y Esperanza con apoyo de la Unión Europea y End Violence Against Children (EVAC). La intervención busca contribuir a la eliminación de la violencia sexual contra las niñas, niños y adolescentes en Huánuco, Perú, impulsando la mejora de la prevención y la protección a la niñez y adolescencia en siete distritos de la región.

Se han desarrollado programas de especialización para operadores de justicia, operadores de servicios de protección, organizaciones de mujeres, así como de niños, niñas y adolescentes, generando un alto impacto para la prevención en la región y un referente para todo el país. Se busca beneficiar a 50,700 niñas y adolescentes mujeres y 51,900 niños y adolescentes varones entre cinco y 18 años de los distritos de intervención.

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